Resueltos todos los asuntos de Grecia, Filipo ordenó que todas las ciudades enviaran legados a Corinto para informarse de la situación presente. Promulgó allí leyes para toda Grecia de acuerdo con los méritos de cada una de las ciudades y eligió entre todos un consejo, al modo de senado. Solo los lacedemonios rechazaron con desprecio al rey y sus leyes. Opinaban que el vencedor había impuesto una servidumbre, no una paz que no convenía a los deseos de las diversas ciudades. A cada ciudad se le impuso la carga de prestar los medios necesarios para ayudar al rey si se encontraba en apuros o para hacer la guerra bajo su caudillaje. No había duda de que todos estos preparativos tenían como fin el ataque al Imperio persa. El total de las tropas ofrecidas ascendía a doscientos mil soldados de infantería y quince mil jinetes. Aparte de esta suma, estaba el ejército macedónico y un ingente número de bárbaros vecinos.
(Justino IX, 4.)
A.- Lea detenidamente el texto, indique las palabras o frases que consideran relevantes para su interpretación. Realice un brevísimo resumen breve del mismo.
Palabras y frases clave
Filipo, Corinto, Consejo, Lacedemonios, servidumbre, ataque al imperio persa
Resumen
Filipo organiza un consejo en Corinto y convoca a «todas las ciudades» para informar de que, en adelante, cada una debe contribuir proporcionalmente a las empresas bélicas que el rey quisiera acometer, entendiendo que pretendía financiar una guerra contra Persia. Pero la propuesta fue rechazada por los lacedemonios, quienes interpretaban la propuesta del rey no como un tratado de paz sino como la aceptación de su propia servidumbre.
B.-Responda a las siguientes preguntas, siempre relacionándolas con el texto.
1.- Sitúe el texto cronológicamente; autor, época en la que escribe, época a la que se refiere, importancia del texto.
Justino fue un historiador romano de los siglos II-III, que recogió en un epítome o resumen las Historias Filípicas de Trogo Pompeyo, autor también romano de época augustea, cuya obra original está perdida.
La obra de Pompeyo versaba sobre los orígenes y evolución de la monarquía macedónica, constituyendo la principal fuente histórica para el conocimiento del reinado de Filipo II, el personaje protagonista de nuestro texto.
El acontecimiento preciso al que se refiere puede datarse en la segunda mitad del siglo IV a.e., concretamente en el 337 a.e. cuando se constituyó la Liga de Corinto.
2.- ¿Qué sabemos de la vida de Filipo II y cómo accedió al trono?
Era un príncipe macedonio de la dinastía de los Argeadas, familia procedente de Argos que presumían ser descendientes de Heracles, el héroe griego.
Filipo era el hijo menor del rey Amintas III y de una de sus esposas, Eurídice, de origen ilirio. Alrededor de 369-7, durante el reinado de su hermano Alejandro II, en conflicto con Tebas por el dominio sobre Tesalia, permaneció como rehén en Tebas, donde se dice que conoció a Epaminondas, el general tebano protagonista de las victorias de Leuctra y Mantinea (durante la hegemonía tebana de 371-62 a.e.)
Aquella estancia habría de ser decisiva en la formación helénica de Filipo, permitiéndole observar de cerca la política y la estrategia militar de los griegos. El regreso a Macedonia coincidió con un momento de fuerte inestabilidad política, de manera que, tras la muerte de su otro hermano Pérdicas III y de apartar a su sobrino Amintas aún pequeño, acabaría apoderándose del trono alrededor de 360 a.e.
3.- ¿Política interior y exterior de Filipo II?
Política interior
Ensanchó las fronteras del reino a costa de Epiro, se apoderó de algunas ciudades bajo dominio griego (Anfípolis y Pidna) y contuvo la amenaza de los vecinos (peonios e ilirios). Anexionó el monte tracio Pangeo, el cual, junto con las minas de Disoro, aseguraban una renta anual de 1000 talentos (entre 20 y 30 mil kg de oro) y le permitieron acuñar una moneda fuerte: el estátero de oro o filipo.
Reformas en el ejército
Revolucionó la táctica y el armamento, que rompió con el dominio de la falange hoplítica en Grecia y también innovó en maquinaria bélica, especialmente en armas de asedio, que acompañaba de un nutrido cuerpo de ingenieros militares. Su ejército anuncia, en definitiva, lo que va a ser la guerra en época helenística, con fuerte inversión en poliorcética:
- tanto en recursos humanos: cuerpos especializados de artilleros, exploradores, zapadores, honderos, dardistas y grupos de asedio.
- como en recursos materiales: empleo de maquinaria bélica (torres, rampas, tortugas), con innovaciones importantes como la catapulta de torsión (con un potencial destructivo muy superior al de la catapulta normal).
La capacidad de maniobra de su ejército se vio favorecida por la inclusión de unidades especiales de caballería (formada por los hetairos de rango aristocrático, los «compañeros del rey») y de infantería ligera, reclutada entre los súbditos y aliados de Macedonia (caballería tesalia, tracios, peonios y mercenarios hoplitas y peltastas griegos).
Pero su mayor reforma e innovación afectó a la infantería. Creó una nueva falange provista de armamento uniforme que sustituyó a la vieja milicia del pasado, constituida en falanges de hoplitas desde la introducción de esta táctica en el s. V a.e., por parte del rey Arquelao, pero muy indisciplinada.
Filipo reclutaba a los soldados entre las 6 divisiones territoriales tradicionales del país, organizándolos en batallones de 1000 hombres (taxeis) y compañías de 100 (lochoi). Les concedió además el título de pezhetairos «compañeros de a pie», para hacerlos sentir tan apreciados por el rey como los caballeros, y también les proporcionó nuevo armamento: un casco de metal, un escudo pequeño y una espada corta, en general más ligeros para compensar la introducción de la sarisa, una lanza de entre 5 y 7 m de largo, que proporcionaba a la falange macedónica un potencial ofensivo desconocido hasta el momento.
También se hizo acompañar de una guardia de corps, los hipaspistas (traducido como «escuderos»), formada por un cuerpo de infantería de élite inspirado en el Batallón Sagrado tebano, y organizado en unidades de 1000 miembros.
Estructura política
Los hetairoi de Filipo constituían su corte, que eran el cuerpo aristocrático dentro del cual se reclutaban todos los altos cargos de la administración y del ejército (estado mayor, estratego…), a los que ganaba concediéndoles cargos y prebendas, algunas consistentes en concesión de tierras en territorio conquistado.
Introdujo también la figura del «paje real», que era el hijo del aristócrata formado en la corte de cara a ocupar altos cargos en el futuro, pero que podía ser también el rehén de la familia gobernante de un país conquistado al que se quería mantener subyugado.
En el plano cultural actuó como habían hecho sus antecesores, especialmente Alejandro Filoheleno y Arquelao, helenizando el país y atrayendo a la corte a poetas y artistas griegos.
Política exterior
[Los hechos previos a Queronea que hay que resumir:
Atenas conservaba aún tres ciudades: Pidna, Metone y Potidea, más la influencia sobre Anfípolis, puerto natural de salida de la madera y de los metales macedonios, de donde Filipo retiró una guarnición allí instalada anteriormente. La Guerra Social ateniense, por la que Atenas volvía a enfrentarse a aliados rebeldes de la Segunda Liga Délica, fue aprovechada por Filipo para atacar esas ciudades (cuando Filipo perdió un ojo). Y también aprovechó la III Guerra Sagrada para intervenir en Grecia:
Los focidios, entre los que está Delfos, conquistaron la ciudad, la fortificaron y emplearon su tesoro para sus empresas militares. Pero Delfos seguía siendo una anfictionía que dependía de un consejo de ciudades miembros, que entraron en disputa por esta intromisión. Entretanto, Filipo puso sus ojos en Olinto, en torno a la cual giraba la Confederación Calcídica. A pesar de la ayuda ateniense, la ciudad capituló ante Filipo en 348, y fue arrasada. Atenas aceptó la derrota y firmó la Paz de Filócrates en 346 a.e.

El tratado de paz dispone que cada uno se queda con lo que tenía, por lo que la Calcídica quedó en manos de Atenas y a cambio Filipo se apropió de los 2 votos de los «sacrílegos» focidios en el Consejo de Delfos. Pero las hostilidades no tardarían más de 6 años en volver a declararse. Durante la paz, Filipo puso los ojos en Tesalia y Tracia, que consigue anexionar a su reino. En 342, luego de instalar a su hijo Alejandro en Epiro, emprende sin miramientos la conquista de Grecia]
Macedonia se convirtió en una potencia peligrosamente expansionista, tendente a anexionarse los pueblos vecinos. Filipo aprovechó los conflictos internos entre las poleis griegas, que nunca dejarían de producirse desde la Guerra del Peloponeso, para conquistar ciudades próximas de influencia griega (especialmente en la Calcídica) y anexionarse nuevas regiones (Tracia, Tesalia, Epiro, Fócide…)
Luego de extender sus fronteras y conseguir tanto poder, se decidió a declararle la guerra a Grecia, consiguiendo la conformación de una nueva Liga Helénica (340 a.e.), con la coalición en contra de 9 poleis, entre ellas Atenas, Corinto, Eubea o Megara; mientras permanecían al margen tesalios o beocios, bajo influencia macedonia.
Cuando los macedonios avanzaron hacia Grecia Central, los atenienses propusieron una alianza a Tebas. Entretanto, Filipo consiguió la alianza de la mayoría de sus vecinos [focidios, locrios y etolios]. Los peloponesios permanecieron neutrales. Entonces se batieron en la Batalla de Queronea en 338 a.e., en la que salió victorioso Filipo.

CONSECUENCIAS DE LA BATALLA DE QUERONEA 338 a.e.
Tebas
Se estableció allí un régimen oligárquico vigilado por una guarnición macedónica; se disolvió la Liga Beocia; Tebas dejó de tener voto independiente en la Anfictionía délfica.
Atenas
El Ática no fue invadida, conservó el régimen democrático y se libró de una guarnición macedónica. Conservó su flota y autonomía, pero debía renunciar a la Liga Panhelénica y disolver también la Confederación Ateniense.
De la victoria de Filipo derivó la Liga de Corinto (337 a.e.), en la que prácticamente toda la Hélade quedaba bajo el dominio macedónico, excepto Esparta (aunque padeció el ataque de su territorio).
Filipo convocó entonces a los representantes de todas las ciudades en Corinto, excluyendo a Lacedemonia. Allí todos se comprometieron a mantener la paz general (Koiné Eirene) mientras a cambio las poleis griegas aceptaban y/o se comprometían a:
- conservar fronteras y gobierno.
- contribuir a la liga con contingentes.
- participar en el Synedrion (asamblea en la que cada ciudad contaba de manera proporcional a su peso militar).
- acceder a que Macedonia fuese hegemon, el jefe militar y, en caso de guerra, estratega autokrator.
Fue así como Filipo creó un estado federal superpuesto a las poleis, asegurando su control mediante guarniciones en Tebas, Calcis, Corinto o Ambracia.
Filipo pretendió estrechar lazos en la liga llamando a una empresa panhelénica contra un enemigo común: el persa, Darío III Codomano en aquel momento.
Estos aspectos son precisamente sobre los que informa la noticia de Justino objeto de este comentario de texto.

Tras lo expuesto hasta ahora, y considerando tus conocimientos generales sobre la materia, resuelva estas otras dos cuestiones:
4.- Importancia para Grecia del reinado de Filipo II.
5.- ¿Qué opinas de Filipo II si lo comparas con otros gobernantes anteriores y posteriores a él?