Aldea lacustre de Gletterens (Suiza)

En 2011 la Unesco declaró Patrimonio de la Humanidad un conjunto arqueológico bajo la denominación «Palafitos prehistóricos entorno a los Alpes», que reúne 111 lugares situados mayoritariamente en Suiza, pero también en Italia, Alemania, Francia, Austria y Eslovenia.

«El conjunto está formado por los restos de asentamientos prehistóricos que datan de 5000 a 500 a.e. y que se encuentran principalmente bajo el agua, en orillas de lagos, a lo largo de ríos o en zonas húmedas, lo que ofrece unas condiciones de conservación excepcionales para materiales orgánicos como la madera, los textiles, los restos de plantas y los huesos». https://whc.unesco.org/en/list/1363/

Forma parte de ese conjunto el lugar de Gletterens, en las riberas del lago suizo de Neuchatel. Allí se descubrió, en los pasados años 80’, un poblado lacustre cuyos restos se conservan sumergidos bajo las aguas del lago, en un espacio que es también reserva natural.

En el año 96 se decidió crear, no muy lejos, un parque arqueológico en el que se levantó un poblado con construcciones que recrean formas constructivas y artefactos prehistóricos de entre ca. 5000 y 2500 años de antigüedad, correspondientes a los períodos Neolítico y Edad del Bronce.

Las construcciones, tales como viviendas y horreos, ensayan técnicas y materiales constructivos prehistóricos (tapia de barro sobre ramaje, tejados vegetales, ensamblajes de madera, etc.)

Y en su interior, se pueden ver recreaciones de diferentes ambientes: cocinas con hogar, cuartos de dormir con lechos de paja y pieles, altillos, secaderos de plantas; y artefactos varios, como cerámicas de cocina, telares, herramientas agrícolas, armas…

No faltan recreaciones de figuras simbólicas usadas con cierta licencia, cuyos restos arqueológicos parecen bastante improbables pero que no se puede decir que desentonen demasiado. Ahí tenemos la irlandesa Cruz de Santa Brígida, amuleto protector contra los infortunios, o la pintura-relieve de una figura femenina con pechos destacados, queriendo sugerir seguramente la veneración hacia elementos simbólicos de fertilidad y regeneración material.

Este parque no solo tiene un objetivo didáctico histórico, sino que también sirve para hacer trabajos de arqueología experimental y como aula-taller escolar, donde los estudiantes adquieren conocimientos prácticos relativos a las técnicas de producción de toda clase de productos de consumo y artefactos prehistóricos.

Deja un comentario