Entonces, puesto al frente del pueblo, en el año cuarto después de la caída de los tiranos, siendo arconte Iságoras, (2) primeramente dividió a todos en diez tribus (phylai) en lugar de las cuatro, con la intención de mezclarlos, para que participase mayor numero en el gobierno. Por eso se dice que no atiendan a las tribus los que quieran investigar los linajes. (3) Después, forma el consejo de quinientos miembros, en lugar de cuatrocientos, cincuenta de cada tribu, hasta entonces habían sido cien. Por esto no los organiza en doce tribus, para que no resultara la división de acuerdo con las tritias preexistentes, pues de cuatro tribus había doce más, y así no se hubiera mezclado la muchedumbre. (4) Dividió también el país por demos, en treinta partes, diez de los alrededores de la ciudad, diez de la costa y diez del interior, y dando a estas el nombre de trities, sacadas a la suerte tres para cada tribu, con el fin de que cada una participase de todas las regiones. E hizo conciudadanos de demos a los que habitaban en cada uno, para que no quedaran en evidencia los nuevos ciudadanos al llevar el nombre de familia, sino que llevasen el nombre de los demos; por eso los atenienses se llaman todavía así mismos por los demos. (5) Estableció demarcos con la misma función que los antiguos naucraros, pues precisamente estableció los demos en lugar de las naucrarías. Dio nombre a los demos, a unos por los lugares, a otros por sus fundadores, pues no todos los demos se correspondían ahora con los lugares. (6) Respecto a las estirpes, las fratrias y los sacerdocios dejó que cada uno los conservase según la tradición. A las tribus les dio como sobrenombre, de entre cien héroes fundadores elegidos de antemano, los diez que la pitia designó.
(Aristóteles, Constitución de los Atenienses, 21.1)
Pautas para el comentario
1.Naturaleza del texto
a) En primer lugar, se debe establecer la categoría y estilo del texto al que nos enfrentamos. El texto puede ser de carácter epigráfico, epistolar, literario (narrativo, poético, épico…), legislativo, político, filosófico, religioso, administrativo, etc.
b) En segundo lugar, debe indicarse el autor y el título de la obra (si se conocen) de los que procede el texto: alguna “pincelada” biográfica, la lengua original en la que el texto está escrito y a quién o quiénes estaba dirigido.
c) En tercer lugar, debe identificarse con claridad el lugar de origen del texto, es decir, su procedencia geográfica.
d) A continuación, resulta ineludible señalar la datación del mismo: establecer su cronología exacta o lo más aproximada posible.
Se trata de un fragmento de un texto de historia política atribuido a Aristóteles, o a su escuela, titulado Athenaion Politeia («La constitución de los atenienses»). Esta obra formaría parte de un conjunto mayor de constituciones políticas griegas compiladas por Aristóteles y otros miembros de su escuela, localizada en la segunda mitad del siglo IV a.e. en el Liceo, el complejo templario construido en torno al santuario de Apolo Liceo en Atenas.
[Si quieres, introduce aquí más «pinceladas biográficas» de Aristóteles. Puntualización: pinceladas]
2. Resumen del texto.
Ningún comentario de texto será válido sin presentar la sinopsis o resumen del contenido del documento. Es decir, en pocas líneas (3-4 a lo sumo), habría que dar respuesta a una simple pregunta: ¿de qué trata el texto propuesto? A este respecto, resulta de gran utilidad subrayar los datos (nombres propios, topónimos, fechas, cifras) y elementos internos (vocablos, expresiones) que sean más significativos, incluso, si es posible, tratando de contrastarlos en las dos versiones presentadas del texto (en su lengua original y en la traducción), hecho que puede ser de gran utilidad.
El texto refleja las reformas llevadas a cabo en Atenas después de la tiranía. Pone de manifiesto los cambios radicales implementados en la organización administrativa y política de la polis, ya que afirma que con esas reformas se pretendía romper los antiguos vínculos sociales entre los miembros de las viejas tribus (phylai), mezclando a los habitantes de los diferentes territorios (ciudad, costa e interior) en nuevas tritias, que formarían también un nuevo Consejo ciudadano.
3. Descripción y explicación del contexto histórico
Se trata de la fase más importante del comentario reducido del texto histórico. a) No debe caerse en el error de repetir con distintas palabras las mismas ideas y alusiones recogidas en el texto (cabría suponer que este procedimiento sería admisible en la fase anterior, es decir, en su resumen, pero no en ésta). Tampoco sería correcto excederse en la explicación de todos los aspectos que definen un período histórico determinado. Si el texto, por ejemplo, refleja una situación relativa al ámbito económico, no sería lógico extender nuestras explicaciones al ámbito religioso, salvo que en el texto aparezcan ideas que relacionen explícitamente ambos ámbitos (por ejemplo, que se trate de los tesoros que contenían los templos o del erario público depositado en algunos de ellos). b) Se deben analizar con detenimiento los términos y datos que aparezcan en el texto con el objeto de ponerlos en relación con el momento histórico que describen y de explicar qué significado adquieren en dicho contexto.
Conocemos mejor la evolución de la polis ateniense desde comienzos del siglo VI a.e., con las reformas del legislador Solón, quien prohibió la esclavización por deudas de los pequeños campesinos endeudados y tomó otras medidas que abrieron las puertas a la política activa a las clases menos favorecidas.
Con la recuperación económica de los pequeños campesinos, la división soloniana de la ciudadanía del Ática en clases censitarias, es decir, según la renta, permitió la creación de una clase media agraria (los zeugitai o poseedores de una yunta de bueyes), quienes constituían la base del ejército hoplítico, una milicia formada por ciudadanos capaces de costearse un hoplon, es decir, la panoplia del infante pesado que integraba la falange, el ejército regular que defendía la ciudad. Gracias a esta capacidad, los zeugitai podían participar, no en las altas magistraturas de la ciudad (como el arcontado), pero sí en otras menores (administración y supervisión de infraestructuras y actividades públicas, etc.), constituyendo la base de las asambleas públicas, como la Ekklesía y la Boulé.
La Boulé, o nuevo Consejo de 400 miembros, fue una creación atribuida también a Solón, cuando el Ática estaba dividida en 4 phylai o tribus, y cada una aportaba 100 miembros a este nuevo consejo, que sustituyó en buena parte de sus funciones al antiguo Consejo aristocrático del Areópago (formado por arcontes salientes, provenientes de la clase superior ateniense). Cuando a mediados del siglo VI a.e. se instauró en Atenas el régimen tiránico de Pisístrato y sus hijos, se mantuvo la legislación soloniana y se produjo una fuerte promoción social y económica de las clases medias burguesas (en el sentido de que vivían en el burgo, es decir, la ciudad), que ya eran económicamente independientes del sistema agrario y sus relaciones de producción, convirtiéndose en una importante fuente de riqueza para la polis. Ganaron fuerza esos mercaderes y artesanos establecidos en el asty (el núcleo urbano), que llevaban tiempo ocupando posiciones en la polis y reclamando los derechos políticos que aún les negaba la timocracia soloniana, al establecer como medida de la riqueza la propiedad y producción de las tierras. En ese contexto favorable para las clases medias, surgió con fuerza la reforma de Clístenes, considerado el fundador de la democracia ateniense.
Es sobre este personaje histórico del que trata nuestro texto. Se supone que fue arconte de Atenas, y en calidad de tal ejecutó la reforma legislativa que permitió al sistema político ateniense desvincularse de los antiguos lazos que ataban el poder y la participación política a la aristocracia terrateniente. Creó 10 phylai o tribus en lugar de las 4 existentes, pero lo importante es que estableció el principio de que cada tribu debía estar formada por tritias o unidades organizativas transversalmente territoriales, ya que acogían miembros de los tres espacios geográficos en los que se dividía el Ática: el asty, la costa —Paralía— y el interior —Mesogea. De este modo, los antiguos vínculos gentilicios (basados en relaciones de parentesco) y de dependencia (de quienes trabajaban las tierras de los aristócratas) quedaban rotos en favor de una nueva organización sociopolítica en la que lo que contaba era la condición de ciudadano de cada persona como demota, miembro de un demos, que eran las unidades residenciales en las que se dividían las phylai.
Estas phylai, heterogéneas en su composición, aportaban anualmente 50 miembros a la nueva Boulé (el Consejo de 500), el organismo político en el que recaía la verdadera iniciativa legislativa de la polis, ya que allí se presentaban todas las propuestas que luego debían ser aprobadas o rechazadas por la Ekklesía, que siempre fue la asamblea popular de libre acceso a todos los ciudadanos, fueran ricos o pobres.
Todas estas reformas son consideradas fundacionales de la democracia ateniense, ya que permitieron que la mayoría de los ciudadanos participaran de manera activa y directa en la toma de decisiones políticas de la ciudad. Sin embargo, los thetes (los desposeídos) nunca tuvieron acceso a las magistraturas, y aun los zeugitai podían tener problemas para cumplir con su designación como bouletai o miembros de la Boulé, ya que los cargos públicos no eran remunerados y la gente común solía enfrentar dificultades económicas para desempeñar tareas públicas.

4. Conclusiones
En este apartado final se deben incluir las consideraciones finales surgidas del análisis previo del texto. a) Deben resaltarse aquellos términos e ideas que, por su importancia, conducen a la adecuada comprensión del texto. Es decir, aquellas palabras que, a nuestro juicio, resultan “clave” para la interpretación del contenido del documento. b) Sería pertinente aquí establecer, siempre brevemente, posibles paralelos históricos cercanos. c) Sería conveniente, a su vez, señalar posibles consecuencias históricas o la trascendencia de la información que proporciona el texto. d) Las conclusiones podrían cerrarse exponiendo brevemente la opinión personal o de algún historiador que se haya acercado al texto o a la época en la que éste se sumerge.
Nota adicional: No es necesario que en la redacción del comentario aparezcan indicados literalmente estos cuatro apartados. De hecho, lo ideal es que, siguiendo como guía estas pautas, dicha redacción sea continua, clara y fluida (sin errores gramaticales, ni faltas de ortografía). Todos los términos latinos deben ir en cursiva (o, en su defecto, subrayados).
La reforma de Clístenes era una democracia imperfecta, muy mejorada por la Democracia Radical, como se conoce al régimen vigente en Atenas durante el período clásico (entre los siglos V-IV a.e.). Este se considera más eficiente, puesto que, al retribuir la asistencia a las asambleas (primero a la Heliea —los tribunales populares—, y mucho más tarde a la Ekklesía), permitía que las personas sin recursos participaran directamente en la toma de decisiones políticas. Sin embargo, la pobreza estructural y la escasa retribución de los servicios públicos permitieron que durante la Democracia Radical los demagogos, «los conductores del pueblo», con el uso de su retórica persuasiva, de la que eran maestros, dirigieran las decisiones de las asambleas siempre hacia donde ellos querían. Una de las mayores críticas de los intelectuales de la época a la Democracia Radical fue, precisamente, la calidad del demos como un ente político altamente manipulable.