(Grado de Filosofía)
La «Lista Real» sumeria (ca. 1800 a.e.c.)
(Cipo con inscripción procedente de Larsa)
[…] El Diluvio niveló (todo). Después de que el Diluvio hubo nivelado (todo), la realeza bajó del cielo, la realeza estuvo en Kish.
En Kish, Ga[…]ur fue rey, y reinó 1.200 años; Kullassinabel reinó 960 años; [Nan-GISH-lishma reinó 1.200 (?) años; Endaranna reinó 420 años, 3 meses y 3 días y medio]; Bab[um reinó 300 años]; Pu’anum reinó 840 (?) años: Kalubum reinó 960 años; Kalumum reinó 840 años; Zuqaqip reinó 900 años; Atab reinó 600 años; <Mashda, hijo de> Atab, reinó 840 años; Arwi’um, hijo de Mashda, reinó 720 años; Etana el pastor, aquel que subió al cielo, que puso en orden todo el país, fue rey y reinó 1.500 años; Balikh, hijo de Etana, reinó 400 años; Enme nunna reinó 660 años; Melam-Kish, hijo de Enmenunna, reinó 900 años; Bar salnunna, hijo de Enmenunna, reinó 1.200 años; Samug, hijo de Barsalnunna, reinó 140 años; Tizkar, hijo de Samug, reinó 305 años; Ilku’u reinó 900 años; Iltashadum reinó 1.200 años; Enme(n)baragesi, el que se llevó como despojos las armas del Elam, fue rey y reinó 900 años; Aka, hijo de Enme(n)baragesi, reinó 625 años.
23 reyes reinaron 24.51O años, 3 meses y 3 días y medio. Kish fue vencida y su realeza fue llevada a Eanna […].
F. LARA PEINADO, Textos para la historia del Próximo Oriente antiguo, Cátedra, Madrid, 2011, p. 86.
Naturaleza del texto, procedencia y cronología
Se trata de un epígrafe grabado sobre un bloque de arcilla, de autor desconocido. Contiene un texto histórico escrito en caracteres cuneiformes, aunque el fragmento a comentar posee un cariz marcadamente mítico o pseudo-histórico.
Procede de Larsa, una de las principales ciudades de la Baja Mesopotamia durante el período sumerio (IV milenio-comienzos del II a.e.), datándose concretamente a comienzos del IIº milenio a.e.
Resumen
Narra el surgimiento de la realeza en Súmer, establecida en la ciudad de Kish tras el Diluvio. Se enumeran los reyes extraordinariamente longevos que se sucedieron en la realeza sumeria en la ciudad de Kish hasta su traslado al Eanna…
Comentario de texto: contexto histórico
Al cipo epigráfico de la Lista Real Sumeria se le atribuye carácter de fuente histórica porque proporciona una genealogía real cuyos personajes y su historicidad pueden ser verificados a través de otros documentos. Pero no es el caso de fragmento a comentar, en el que se relacionan una serie de nombres de personajes cuyo carácter legendario se deduce tanto de su increíble longevidad como del hecho de ser desconocidos a través de otras fuentes históricas, generalmente epigráficas en este período cultural.
El carácter legendario del fragmento seguramente obedece a la ausencia de una escritura de carácter literario que diese cuenta de las genealogías reales con anterioriridad a su uso regular en los templos y palacios sumerios, razón por la cual se echa mano de la reconstrucción mítica, lo que también explica la mención del Diluvio como fenómeno real acontecido en el pasado. En todo caso, la datación de este cipo, a comienzos del IIº milenio, es muy anterior a las primeras dinastías reales históricas conocidas en Súmer. La razón principal de este desfase es que apenas se conocen textos escritos anteriores al período conocido como Renacimiento sumerio.
Es en este período (los últimos 200 años antes del cambio de milenio) cuando se recogen por escrito muchas viejas tradiciones sumerias y de cuando se conservan numerosos textos epigráficos, de manera que, en rigor, es en este momento cuando pueden datarse la mayoría de los documentos cuneiformes relativos a la cultura sumeria que hoy en día conservamos. En el caso del texto que comentamos, algo posterior a ese renacimiento sumerio (que suele identificarse con la emergencia de la III dinastía de Ur), pertenece a ese otro período heredero de ese fenómeno renacentista que se manifiesta en otras ciudades-estado sumerias, como Isin y Larsa, para luego desembocar en la Dinastía babilónica amorita (a la que pertenecía ya Hammurabi). Recordemos que el cipo que nos ocupa procede de Larsa.
Desde el punto de vista histórico, la información que extraemos de este fragmento cuneiforme es una idea clara sobre la naturaleza del poder real en la ideología política sumeria: el poder baja del cielo en Kish, e incluso alguno de los reyes retornan al cielo (Etana, el pastor), tras poner en orden el país. Esto informa, inequivocamente, sobre la creencia en la naturaleza divina del poder real y, en consecuencia, nos ofrece la posibilidad de categorizar el régimen de gobierno de las ciudades estado sumerias como «realeza divina» o «realeza sagrada».
Además de eso, el texto evoca la sucesión de hegemonías que se producen en Súmer a lo largo del IIIº milenio, cuando la lucha entre las ciudades-estado más prominentes instauran períodos de supremacía política de unas ciudades sobre otras. Esto es precisamente lo que parece sugerir la idea apuntada en el texto sobre el hecho de que la realeza abandona Kish en un momento determinado para instalarse sobre Eanna. Esta no es una ciudad estado propiamente dicho, sino el complejo templario de la diosa Inanna (equivalente sumeria de la acadia Ishtar) en la ciudad de Uruk. Si bien de ello no se derivan acontecimientos históricos contrastables, lo que vuelve a demostrar es la insistencia en la naturaleza divina del poder regio sumerio durante el Dinástico arcaico (ca. 2900-2350), cuando florecen ciudades como Kish, Uruk, Ur, Lagash y Umma.
Conclusión
De todo ello se concluye que la Lista Real, sin ser una crónica de hechos históricos contrastables, informa sobre cuestiones ideológicas trascendentes, como la concepción sumeria de la realeza, la atribución a los dioses del origen del poder regio y la dinámica de alternancia hegemónica de las ciudades en la lucha por el control político-militar en la baja Mesopotamia a lo largo del IIIº milenio a.e.